En una entrevista, el empresario cubano de 33 años se refirió al deseo de «ser capitalistas» de muchos ciudadanos, describió las dificultades diarias en la isla y explicó la polémica que genera su actividad en redes sociales.
Sandro Castro, nieto del histórico líder cubano Fidel Castro, concedió una entrevista a CNN en Español en medio de la crisis económica y energética que atraviesa la isla. El empresario de 33 años, que administra un bar en La Habana y tiene una amplia presencia en Instagram, aseguró que «la mayoría de los cubanos quieren ser capitalistas, no comunistas».
Durante la conversación, Castro describió las dificultades cotidianas que enfrenta la población, como la falta de electricidad, agua y productos de primera necesidad. «Sufres miles de problemas. En un día puede que no haya electricidad, en otro, que no haya agua. Los productos no llegan. Es muy duro», afirmó.
Su actividad en redes sociales, donde publica contenidos humorísticos y parodias, muestra un estilo de vida que contrasta con las condiciones generales del país. Esto le ha valido críticas tanto de opositores al régimen como de sectores afines al gobierno, que lo han llegado a catalogar como «un traidor de clase». Castro sostiene que lo que tiene es fruto de su esfuerzo y que su apellido no le ha dado ventajas especiales.
El empresario relató que ha sido citado por autoridades de Seguridad del Estado para dar explicaciones por sus contenidos, aunque no recibió sanciones. También mencionó que su familia le ha pedido en ocasiones que elimine publicaciones. Respecto a sus proyectos, expresó su interés en ampliar sus actividades comerciales, al tiempo que abogó por «abrir el modelo económico y eliminar la burocracia».
La figura de Sandro Castro reúne cuestionamientos desde diversos ángulos en el complejo panorama sociopolítico cubano, mientras él intenta navegar su rol como empresario y figura pública en la isla.
