Pablo Salum, impulsor de la «Ley anti-sectas» y principal denunciante en el caso de la Escuela de Yoga Buenos Aires (EYBA), fue sobreseído en la causa por injurias y calumnias que le había iniciado su madre, Graciela Alarcón. Tras conocerse la noticia, el activista sostuvo que la denuncia intentó deacreditarlo y «dañar su imagen pública«, mientras que el abogado querellante adelantó que apelarán el fallo.
La decisión fue tomada por el juez Diego Leif Guardia, que integró de forma unipersonal el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional y consideró que los hechos atribuidos a Salum no configuraron delito, por lo que dispuso su sobreseimiento. La denuncia había sido presentada luego de que el activista contra las denominadas «organizaciones coercitivas» realizara declaraciones públicas en las que cuestionó el accionar y los vínculos de su entorno familiar con la EYBA.
Caso Escuela de Yoga: el principal denunciante irá a juicio por calumnias e injurias tras una demanda de su madre
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En 2021, Salum declaró en contra de la escuela de yoga que funcionaba en el barrio porteño de Villa Crespo y que es investigada por trata de personas, asociación ilícita y lavado de activos. En su testimonio, señaló que su madre y sus hermanos, Germán y Andrea Salum, supuestamente fueron “esclavizados” por la agrupación y que desde que había logrado escapar (a mediados de la década de los noventa) se vio impedido de tomar contacto con ellos, lo cual fue rechazado por sus familiares.
La agrupación ya había sido investigada en 1993, cuando su líder, Juan Percowicz, y otros miembros fueron acusados de cargos similares hasta que siete años después se dictó su sobreseimiento por falta de mérito. En 2022, se inició otra causa -que sigue en trámite- y el juez federal Ariel Lijo ordenó 50 allanamientos y la detención de 20 sospechosos. Tras idas y vueltas, el año pasado se ratificaron los procesamientos contra 17 de ellos, incluido Percowicz.
En la denuncia por calumnias e injurias, Alarcón se refirió a las manifestaciones que realizó Pablo en su cuenta de la plataforma X y en su canal de Youtube, donde difunde información acerca de diferentes casos contra lo que describe como «pseudociencias» y «sectas».
«Usa mi nombre e imagen en campañas públicas vinculadas a su activismo anti-sectas y expresó en sus redes sociales sus deseos de muerte hacia mi familia, incitando al odio y a la violencia a sus seguidores y generando un riesgo para mi integridad física y psicológica”, había comentado la mujer, que llegó a ser vocal de la EYBA pero que no está imputada en la causa.
Años atrás, también había denunciado a su hijo por «violencia familiar«, por lo que se le asignó un botón antipánico. Salum sostuvo en ese entonces que eso se trató de una maniobra para hacer pasar acciones de una agrupación «pederasta y tratante» por un presunto conflicto familiar. Ahora, tras el fallo del juez Leif Guardia, su abogado, Yamil Castro Bianchi, confirmó a este medio que apelarán la resolución.
Pablo Salum, tras ser sobreseido: «Su fin es hostigarme»
«Está siendo un proceso sumamente doloroso para mí en mi lugar de víctima», expresó Salum a PERFIL, al sostener que la demanda por injurias y calumnias forma parte de una «campaña de amenzas» por su presentación ante la Justicia Federal por la causa de la EYBA. «Siento que la estrategia que está llevando adelante esta organización, junto a su representate legal, tiene el claro efecto de amedrentarme y revictimizarme de manera continua».
«Me veo sometido a una serie de denuncias que considero totalmente infundadas, cuyo único fin parece ser hostigarme y dañar mi imagen pública. Por la forma en que se están dando los hechos, entiendo que podríamos estar ante un accionar coordinado que busca entorpecer la verdad y generar un fraude procesal en mi contra, algo que en su momento pediré que la Justicia investigue», añadió el fundador de la red LibreMentes.
En ese sentido, lo califico como una «lucha asimétrica». «Me encuentro enfrentando, sin recursos económicos, a una organización con fondos ilimitados que actualmente está siendo investigada por delitos de extrema gravedad», dijo en relación a la hipótesis que tienen los fiscales de la causa, que estiman que tendrían un patrimonio de al menos 50 millones de dólares, depositados en cuentas radicadas en el exterior.
«A pesar de lo desgastante que es todo esto, quiero destacar y agradecer profundamente el enorme trabajo, la calidad humana y la representación legal de la Defensoría N° 17 y del Dr. Javier Marino, quienes me están acompañando en esta búsqueda de justicia», concluyó Salum.
La causa que se tramita en el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº4, a cargo de Lijo, acusa a los directivos de la escuela de presuntamente comandar una organización coercitiva y, bajo el aparente estudio de la filosofía de yoga, explotar a sus discípulas con personas de elevado poder económico. Además, también apunta en contra de los imputados por manejar una «clínica ilegal» donde supuestamente los alumnos eran sedados durante días.
Una de las principales trabas en el caso, donde también interviene la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), es que las presuntas víctimas no se consideran como tales y las pericias del Cuerpo Médico Forense descartaron hayan sido sometidas a manipulación o explotación. Para Salum, esa negativa se da «en general, cuando están bajo estado de sometimiento» y las pericias no logran siempre detectar abusos porque «las víctimas los naturalizan y siguen bajo el ala del líder».
FP/fl
