Sebastián Báez (35°) llega al Argentina Open como uno de los candidatos. Después de una gira en Australia donde ganó ocho partidos y perdió solo dos, aterrizó en el país para dejar de lado el cemento y volver a jugar en su superficie favorita: el polvo de ladrillo. En el Buenos Aires Lawn Tennis Club, buscará este jueves continuar con su estado de gracia, superar la barrera de los cuartos (su mejor participación) y, por qué no, tachar el torneo de la lista de pendientes. En caso de lograrlo, le confesó a Olé cómo festejaría…
A principio de año, Seba se destapó en la superficie dura con enormes triunfos contra grandes figuras como Ben Shelton (9°) -en Auckland-, Stan Wawrinka (113°) o Taylor Fritz (7°) -por United Cup-. Así, se perfila como una de las raquetas favoritas en la previa del ATP 250 bonaerense, donde debutará en segunda ronda -por ser el 3° preclasificado- contra el ganador el peruano Ignacio Buse (98°) hoy a eso de las 18.30.
Báez en Australia, donde mostró una de sus mejores versiones. (AP)
Antes de su estreno, el pupilo de Sebastián Gutiérrez se tomó un ratito con mucha buena onda para hablar con este medio y contó de todo: los secretos de su buen rendimiento en Oceanía, qué significó ganarle a Fritz representando la bandera argentina -junto a cómo reaccionó a su chicana viral– y su promesa académica si llega a morder la chapa como local.
-¿Cómo encaras el Argentina Open después de ese tremendo arranque de temporada en Australia?
-Fue un arranque de año positivo para la confianza y encarar los torneos de polvo, más lo que sigue del año. Lo encaro con esa ilusión de siempre y con objetivos un poco diferentes. Poder entender que voy por el buen camino, que hay cosas que hay que seguir mejorando, pero siguiendo por el mismo curso.
-En polvo de ladrillo sos garantía, pero en cemento siempre la tenés que luchar un poco más… ¿Cómo explicás tu nivel en Australia?
-Lo que más sentí como cambio, y para mí lo más importante, fue la mejora física. El poder estar sano de vuelta dentro de una cancha de tenis, volver a sentirme yo después de dos años complicados por las lesiones y por muchas cosas que pasaron. No me gusta poner excusas, pero fueron momentos que no son nada fáciles. Estoy contento de poder sentirme bien y competitivo de vuelta.
En la United Cup, Báez venció a Wawrinka, una leyenda. (EFE)
-¿La respuesta a esas cosas vino desde lo mental, lo tenístico, o hubo un trabajo por fuera del tenis para volver a encontrarte con vos y sentirte cómodo en la cancha?
-En este caso fue más de afuera. Esa parte obviamente termina repercutiendo en lo interno, pero el mayor cambio fue desde lo médico, lo kinesiológico y demás. Hubo cambios en el equipo, en el método de trabajo y en la recuperación del cuerpo. Eso ya arrancó desde la pretemporada pasada, desde diciembre, y fue un cambio bastante rotundo. Los resultados vienen siendo muy buenos.
-Ya tenés varios momentos lindos en el año, casi un compilado: ¿cuál es tu favorito?
-Por lo que significó y por cómo venía, diría que la victoria a Fritz en la United Cup. Creo que de ahí salió un envión y una motivación tremenda. Venía arrastrando muchas cosas, más allá de lo personal, y ya había jugado varias veces contra él sintiendo que no le podía ni ganar un set. Ese fue el momento que, por ahora, me voy quedando de este año. Ojalá vengan muchos más y mejores.
-El gesto de Fritz burlándose por tu altura fue recontra viral… ¿lo viste en el momento?
– No, no lo vi en el momento. Lo vi al día siguiente, porque ese día terminé medio tarde. Cuando lo miro al otro día digo “menos mal que le gané”. Fue más satisfactoria la sensación de haberle ganado después de que hizo eso, que solamente haber ganado el partido.
El gesto de Fritz en su duelo contra Báez, burlándose de su altura.
-¿Cómo viste la eliminación de Argentina en Copa Davis?
-Por un lado, me pone triste porque lo que más quiero es que Argentina pueda ganar siempre y estar en las instancias finales, como siempre dije. A mí me encanta representar a Argentina, no mucha gente pudo haber visto los partidos a menos que se haya quedado hasta las 5. En mi caso intenté, pero no llegué. De igual manera, me levanté temprano para ver cómo salieron los chicos y me quedé triste.
-En su momento, dijiste que no te llamaron…
– Hubo un poco de repercusión en Australia con respecto a lo que dije, pero ya hablé con Javier (Frana), a quien le tengo mucho aprecio y formó parte del equipo de Seba que trabajó en la Academia. Creo que es algo que pasó, está resuelto y siempre están las puertas abiertas.
-Ya fuiste campeón en Río, Córdoba, Santiago… ¿qué emociones sentís siendo local en Buenos Aires? ¿Son una barrera a la hora de levantar el trofeo?
-Creo que es un poco como nos pasa a todos cuando jugamos de local. A veces uno quiere que le vaya bien y aparecen ciertas presiones extras que te va dando el estar acá, cómo se te viene dando todo, cómo te venís sintiendo… Pero esta semana, para mí y para todos los argentinos, es única. Siempre tratamos de disfrutarla como podamos y hacerlo lo mejor posible.
Seba es bicampeón de Río, pero no se pudo sacar la espina en Buenos Aires.
-¿Eso te hace llegar con expectativas?
-En lo personal, no tengo expectativas de absolutamente nada. Estoy feliz, motivado y contento de poder estar dentro de la cancha sano y sentirme competitivo. Para mí, poder salir a jugar este torneo ya es como haber ganado.
-¿Alguna promesa en caso de salir campeón del Argentina Open? Por ahí ponerte la camiseta de Racing para levantar la copa…
Báez con la de Racing, el club de sus amores.
-Esa es buena, eh. Pero alcanzar la final o salir campeón todavía lo veo demasiado lejos. Pensar en eso hoy no me sumaría. No lo tengo en la cabeza, pero si se llega a dar, si voy avanzando o lo que sea, capaz lo podemos charlar.
Mirá también
Luciano Darderi: el tour gesellino que planificó para Jannik Sinner, con churros y playa
Mirá también
Batacazo: Joao Fonseca perdió contra Alejandro Tabilo en su debut en el Argentina Open
Mirá también
Argentina, que será local, ya tiene confirmado a su próximo rival en la Copa Davis
Mirá también
