Cómo la burocracia sindical legitima el saqueo extractivista en Río Negro

Los principales sindicatos enrolados en la CGT se han ubicado a favor del plan extractivista provincial que tiene al oledocuto VMOS, los buques de GNL y la minería en linea sur como promesas de desarrollo. El discurso de UOCRA, Químicos, Camioneros e inclusive marítimos es la habitual narrativa de “generación de empleo”. Por ello es que apoyaron la reciente votación en Legislatura del 80% de mano de obra rionegrina en dichas obras y más de conjunto en fomentar en cada localidad el interés por los negocios en danza. La trama construída es que los trabajadores locales se beneficiarán de la expansión de la industria petrolera, gasífera y minera.

Por su parte, los sindicatos de la CTA, tanto ATE como UnTER, están en el máximo grado de inmovilidad en toda la larga etapa de gobierno de Juntos Somos Río Negro. Importa poco si existen luchas testigos como en la Salud, quienes denuncian el recorte de horas extras y de guardias para un personal que necesita meter 12 guardias mensuales de 16 horas, aparte de las 8 horas diarias, para llegar a fin de mes. En Educación el plan extractivista avanza hasta con la injerencia en los planes educativos, impulsando libros de educación primaria que fomentan la megaminería. Esto, sin la mayor preocupación de la conducción oficialista del sindicato docente, la Azul Arancibia, que milita la resignación en paritarias del 0%, y acaba de sellar un acuerdo con la histórica lista Celeste del peronismo para las próximas elecciones sindicales.

Las conducciones sindicales decidieron no salirse del plato de un banquete imperialista en el que la clase trabajadora, los lugareños y las comunidades en los territorios son convidados de piedra.

Weretilenck con la dirigencia de CGT Río Negro, Allen, Enero 2024

La parte del león

Weretilneck y su candidato a senador Facundo López han presentado el proyecto VMOS como bandera de campaña insistiendo hasta el hartazgo con el lema de “Río Negro para los rionegrinos”, cuando en realidad lo que están haciendo es todo lo contrario: permiten negocios inconstitucionales de venta de tierras limítrofes en la cordillera a qataríes, defienden al inglés Lewis, impulsan el negocio de la yanqui Chevron, la anglo-holandesa Shell, de las piratas inglesas British Petroleum y la Premier Oil/Harbour que extrae petróleo de las Malvinas y ahora entrará en el negocio de GNL. Que no falte mencionar una “Río Negro para un puñado de empresarios nacionales transnacionalizados” como el grupo de Bulgheroni (PAE), los Mindlin (Pampa Enería) y los Rocca (Tecpetrol), entre otros.

En esto no hay grieta: el amplio arco de propuestas libertarias, macristas, radicales y un sector del peronismo provincial y nacional también colaboraron en la aprobación de leyes y vetos que aseguran la estabilidad del negocio a las empresas, ni hablar del nefasto acuerdo que impulsara el peronismo por las aguas con la empresa sionista Mekorot, promotora del genocidio palestino.

La CGT y CTA, lejos de cuestionar todo este esquema, se posicionan como garantes de la “paz social” legitimando este modelo regresivo. Ni siquiera plantean algún tipo de aspiración salarial cuando los números del negocio son descomunales. Grafíquese: con lo que las empresas cobrarían en tan solo 13 días de exportación de petróleo desde el Golfo San Matías, podría pagar los salarios de todos los municipales y estatales de toda la provincia durante un año entero. Sin embargo, lo que la provincia percibirá de toda esa enorme ganancia se mide con microscopio: cada barril que pasará por el oleoducto, que las empresas venden hoy a 70 dólares, dejará para la provincia 7 centavos de dólar. Una vez repartida la parte del león y percibido el gobierno provincial unos bonos petroleros, recién ahí pretende la CGT y CTA garronear algo. O ni siquiera.

Te puede interesar: Mucho petróleo, poca renta. El saqueo de VMOS y las arcas en Río Negro

Las consecuencias de ser socios

Estas empresas multinacionales ya realizaron derrames de petróleo en otras latitudes, por lo que no solo se pone en juego la biodiversidad marina del Golfo San Matías y la meseta norpatagónica. sino también lá afectación a la pesca artesanal y en las flotas de trabajadores pesqueros así como un impacto en el turismo del que también viven muchas familias. Esto sin mencionar los avances en los territorios contra las comunidades originarias y campesinas, así como la enorme precarización laboral que ya está montada en el proceso de construcción del oleoducto y que mantendrán durante todo el ciclo extractivista. Las promesas de trabajo son con fechas de vencimiento y hasta un sector de la UOCRA en Fiske Menuko se manifestó esta semana en reclamo por falta de trabajo en la línea de montaje del oleoducto.

En momentos de una enorme crisis y cuestionamiento del gobierno nacional, al que Weretilneck apoyó con sus votos en el Congreso, la pata peronista que dirige la CGT de las distintas zonas provinciales y de los principales sindicatos de CTA se anotan como socias menores asegurando una paz social que significará pan para hoy, hambre para mañana.

Rodolfo Aguiar, Secretario General nacional de CTA y ATE, junto a Weretilneck

Recuperar los sindicatos y construir una herramienta política propia

Existe una alternativa, porque por abajo pasan cosas. Las luchas contra los propios despidos en Camioneros, las luchas por reivindicación salarial y contra el ajuste en salud y en docentes universitarios de la UNCo y UNRN, así como la bronca acumulada en docentes, municipales, estatales de provincia y nación, son la base para poder organizar una alternativa peleando por recuperar los cuerpos de delegados, comisiones internas y sindicatos. Un ejemplo es la reciente presentación de lista del sector opositor docente en UnTER, se trata de seccionales democráticas junto a agrupaciones clasistas que se organizaron para enfrentar en las próximas elecciones a la burocracia conjunto de la Azul y la Celeste.

Te puede interesar: El Frente DAF Multicolor enfrentará a la conducción actual Azul-Celeste en Río Negro

El futuro de la provincia y de sus habitantes queda hipotecado a favor del capital extranjero y de una lógica extractivista sin límites: resulta indispensable recuperar los sindicatos. Pero aún inclusive recuperarlos es un medio para un fin mayor, que es la de construir una salida propia de la clase trabajadora a la crisis nacional. Máxime contemplando la crisis de las coimas y la corrupción (de Karina, de Villaverde, pero también de la corrupta Ley Bases), así como la decadencia de los partidos tradicionales, incluyendo el peronismo que viene del fracaso del Frente de Todos. En este sentido, es necesario que la clase trabajadora construya su propia herramienta política, un gran partido de la clase trabajadora.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas